RSS

EL SENTIMIENTO SUBLIME DE LA GUERRA Reseña de “Victoria al atardecer” de Hernando Tellez

02 May

EL SENTIMIENTO SUBLIME DE LA GUERRA

Reseña de “Victoria al atardecer” de Hernando Tellez, colección Cenizas para el viento.

Nohora Torres

“La guerra misma…, tiene cierta cosa de sublime, y vuelve el espíritu del pueblo, que así lo hace tanto más sublime, cuanto más expuesto se halla a mayores peligros”. (Kant. crítica del juicio. 260)

Se presenta en esta lectura del cuento “Victoria al atardecer” de la colección ” Cenizas para el viento” (1984), el tópico de la guerra desde la memoria del trauma de la guerra como una actualización del sentimiento de lo sublime tal que deslinda los límites de la realidad y el recuerdo del personaje.

El cuento de Hernando Tellez se estructura en el discurso de la memoria de un soldado derrotado del ejército francés durante la segunda guerra, quien huye a tierras americanas buscando alejarse de la experiencia traumática de la derrota, pero se ve enfrentado de nuevo a la presencia del enemigo en el encuentro con un alemán que es su jefe inmediato en la fría ciudad americana donde busca refugio.

En la narración, se presentan tres niveles de construcción del argumento: En primer lugar se puede identificar la voz narrativa externa en tercera persona que sitúa la acción del personaje y describe las realidades sensibles a este, así como introduce el discurso interno de la corriente de pensamiento del héroe, donde este discurre y experimenta “el recuerdo sublimado”. ​Además, la voz narrativa externa, también abre la dimensión dialógica de las voces discursivas del alemán y el francés enfrentadas en desigualdad de poder en el espacio traspasado por la memoria del trauma de la guerra.

Se puede identificar en primer lugar el cronotopo del encuentro que dimensiona Bajtin en la novela griega. En este caso el héroe emprende un viaje a tierras lejanas forzado por la derrota en batalla y la consecuente huida de su patria, dejando a su familia a merced de la ocupación alemana. El héroe derrotado se debe enfrentar a un lugar extranjero, en el motivo del viaje, y así mismo a la ausencia de todo lo querido y lo conocido por él que se ubica en un más allá que se desdibuja en la memoria y en el anhelo de lo propio representado por el recuerdo de su mujer y sus hijos: “¿Cómo era, cómo es mi mujer?”. Y buscaba en su imaginación el recuerdo preciso, que se le desvanecía en un brumoso horizonte de la conciencia, en el cual aparecía ella desdibujada, esfumada y vaga.”

Unido al cronotopo del viaje, el héroe se encuentra ante el peligro de la pérdida de su propia identidad, ya que aquello que lo define (sus lazos familiares, sus paisajes, su lengua, su cultura) no son más que recuerdos que se desvanecen en el olvido progresivo de un estado de resignada conformidad del héroe en su derrota y exilio. Él mismo héroe se distingue únicamente por su propiedad de ser extranjero, de “no pertenecía” a la tierra donde se encuentra, inclusive para los naturales del país no se define como francés, sino que llegan a confundirlo por su aspecto con su contrario “alemán”.Sin embargo, es precisamente en el cronotopo del encuentro con su contrario, el enemigo encarnado en el alemán que es su compañero de trabajo, cuando logra redefinir sus rasgos de identidad. Usando los términos de Lacapra, al respecto del discurso de la memoria del trauma, el discurso de la identidad del francés se ve afirmado y revivido en la actualización de la memoria del trauma que se “dispara” por causa del encuentro con “el enemigo” alemán. Por otro lado, desde la perspectiva del enunciado en Bajtin, se puede decir que la voz enunciativa del francés logra definir su “ser” sólo en el encuentro y confrontación con el enemigo alemán: “Así como el argumento de mi propia vida es creado por la otra gente que lo protagoniza (solo dentro de mi vida expuesta para el otro, solo a sus ojos y en sus tonos emocionales puedo llegar a ser su protagonista…” (1982, pág 105).

La categoría de lo sublime, así como las identidades de víctima y victimario se analizan desde el concepto propuesto por Dominick Lacapra (2008, pág. 28). Para Lacapra las posiciones de víctima y victimario se comprenden como identidades parciales que puede asumir el individuo, solo definidas en relación con las otras posiciones subjetivas. Pero estas posiciones solo se asumen de manera absoluta en el discurso por el individuo en estados de sublimación: “cuando uno es poseído por el pasado y tiende a repetirlo compulsivamente, como si fuera absolutamente presente” (2006, pág.26).

Se activa, entonces, la memoria sublimada que ratifica la identidad del héroe en la presencia del victimario: “La estampa física del alemán que le estaba hablando ya sobre los detalles de su trabajo, resucitaba el inmediato pasado, su pasado de soldado francés, de desesperado combatiente en la batalla de Flandes.” Además, simultáneamente, se establece en esta actualización del ser como identidad en el recuerdo una relación de constante tensión entre los dos personajes en las identidades traspuestas por la memoria sublimada de la guerra. En efecto, el francés asume la posición de la victima torturada por el discurso de poder del alemán que reafirma la superioridad de su nación sobre la del otro constantemente en el espacio de la oficina que traspuesto a la dimensión bélica se convierte en el campo de batalla. Ese otro, el alemán en el discurso del contrario representa en su gesto, en su actitud, en sus constantes alusiones a la guerra y a la ocupación alemana, la presencia del verdugo, “el victimario” que se quería dejar atrás, pero que aparece de nuevo allí para perpetuar la tortura en su júbilo avasallador: “Se considera responsable entre ochenta millones de nazis de una gloria formidable y abrumadora…no hay duda de que transformado en soldado al encontrarme en Europa , me habría asesinado con soberbio Júbilo.”

Sin embargo, el héroe reacciona y en el clímax de la narración, traspuesto absolutamente el umbral de la realidad a la dimensión sublimada de la guerra. Esta reacción de resistencia a una nueva derrota- el trauma- en este campo del refugio en América, lleva al héroe de la narración a intentar cambiar su identidad de víctima y llevarlo más allá, en una inversión de identidades en el tópico del sacrificio del enemigo. Para Lacapra lo sublime del sacrificio es un fenómeno ritual sacro inmanente secularizado o bien, carnavalizado, utilizando términos de Bajtin. Además considera, tomando en cuenta a Frenlader, que lo sublime se compone de tres elementos o facetas:
“una ruptura o bloqueo (por ejemplo, de la comprensión), una inundación del sistema o un exceso potencialmente traumático (por ejemplo, de angustia, terror o al menos de algo más allá de la comprensión: en Kant, la perturbadora aprehensión de lo que no puede ser entendido), y júbilo (por ejemplo, al sobrevivir al riesgo de ruptura y exceso, o tal vez por alguna razón no imaginable)”. (2008, pp.51)

Estos tres momentos aparecen en el momento final del clímax del argumento donde la tensión que estructura la trama en el cronotopo del encuentro de la víctima y el victimario, finalmente se resuelve en la sublimación carnavalesca del sacrificio del enemigo y de la consumación de su victoria en el júbilo del vencido convertido en vencedor: “y en un segundo, perdió la consciencia de sus actos. Era como si la vida hubiera acumulado en su mano toda la fuerza vital, todo el proceloso ritmo de sus arterias.”

REFERENCIAS CONSULTADAS
​BAJTIN, Mijail. Estética de la creación verbal. (1982). Siglo veintiuno editores. México.
LACAPRA, Dominick. (2008) “Historia y memoria después de Auszwiztch”. Prometeo libros. Buenos Aires.
___________________. (2006) Representar el holocausto. Prometeo libros. Buenos Aires.
KANT. Crítica del Juicio.

20130501-215116.jpg

 

Etiquetas: , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: